DECLARACIÓN DE FE
En qué creemos y cuáles son los fundamentos que sostienen nuestro ministerio.

Una fe centrada en Cristo
Creemos en el Dios único y verdadero, en Jesucristo como Señor y Salvador, en la obra presente del Espíritu Santo y en la autoridad de la Palabra de Dios.
Esta declaración reúne, en forma resumida y adaptada para este sitio, los principales fundamentos de fe que profesamos como ministerio.
Creemos que la fe cristiana se fundamenta en la revelación de Dios, en la obra redentora de Jesucristo y en la acción del Espíritu Santo. Sostenemos estos principios como guía para nuestra vida, servicio y misión.
1. El único Dios verdadero
Creemos en un solo Dios, eterno, perfecto e infinito, revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Adoramos y servimos al único Dios verdadero en unidad y comunión.
Dt. 6:4 · Mt. 28:19 · Jn. 4:242. Jesucristo, Dios y Hombre
Creemos que Jesucristo es eternamente Dios y que se hizo verdaderamente hombre. Nació de la virgen María por obra del Espíritu Santo y es el único mediador entre Dios y la humanidad.
Mt. 1:20-23 · Fil. 2:6-11 · 1 Pe. 3:183. La obra redentora de Cristo y su regreso
Creemos que Jesús entregó su vida en la cruz por nuestros pecados, resucitó corporalmente y ascendió al cielo. Esperamos también su regreso glorioso y el establecimiento de su Reino.
Ro. 5:8-9 · 1 Co. 15:4 · Heb. 8:1 · Hech. 1:114. El Espíritu Santo
Creemos en la presencia activa del Espíritu Santo, quien convence, regenera, habita en el creyente, santifica, guía y capacita para vivir y servir a Cristo.
Jn. 14:16-17 · Jn. 16:7-11 · Hech. 2:385. La Palabra de Dios
Reconocemos los 66 libros de la Biblia como la Palabra inspirada de Dios y como autoridad fundamental para nuestra fe, conducta y conocimiento de su voluntad.
2 Ti. 3:16-17 · 2 Pe. 1:19-21 · Jn. 17:176. La condición humana y la salvación
Creemos que el ser humano fue creado a imagen de Dios, pero cayó en pecado. La reconciliación con Dios y la liberación de la condenación solo son posibles mediante la obra de Jesucristo.
Gn. 1:26-27 · Ro. 3:23 · Ro. 6:23 · Ap. 21:87. El regalo de la vida eterna
Creemos que la salvación está disponible para toda persona que se arrepiente y recibe por fe a Jesucristo como Señor y Salvador. Por el Espíritu Santo nacemos de nuevo y pasamos a formar parte de la familia de Dios.
Jn. 1:12 · Jn. 3:16 · Tito 3:4-78. Una vida de santidad
Creemos que Dios llama a cada creyente a vivir lleno del Espíritu Santo, apartado del pecado y consagrado al servicio del Reino. La santidad es un camino continuo de obediencia y transformación.
Ef. 5:18 · Ro. 12:1-2 · 1 Pe. 1:15-169. Sanidad y poder de Dios
Creemos que Dios continúa obrando con poder y que la Iglesia debe orar por quienes están enfermos, confiando en su voluntad y en su capacidad para hacer milagros y traer sanidad.
Is. 53:4-5 · Stg. 5:13-1610. La Iglesia, cuerpo de Cristo
Creemos que la Iglesia está formada por todos los redimidos por Cristo. Bajo su autoridad, somos llamados a anunciar el Evangelio, hacer discípulos, bautizar y vivir en comunión mediante las ordenanzas que Él estableció.
Mt. 28:18-20 · Ef. 1:22-23 · 1 Co. 11:2611. Nuestra esperanza gloriosa
Creemos en la esperanza del regreso personal, visible y glorioso de Jesucristo y en la reunión de su Iglesia con Él. Esta esperanza nos anima a vivir con fidelidad, excelencia y urgencia en la misión.
1 Ts. 4:16-17 · Ap. 1:7 · Lc. 21:27Esta declaración expresa los fundamentos de nuestra fe y nuestro compromiso de vivir y servir para la gloria de Dios.
